Artículo: Concepto de lengua y cultura en Gumperz

Artículo: Concepto de lengua y cultura en Gumperz

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John Gumperz (1922-2013), fue un antropólogo y lingüista alemán. Su obra se centra, principalmente, en la dialectología. En primera instancia, estudió los dialectos de los alemanes inmigrantes a Michigan, Estados Unidos. Además, estudió la lengua Hindi, donde combinó estudios de la lingüística estructuralista con el trabajo de campo de la antropología. De ahí que estudiara cómo varían los dialectos a través del trabajo de campo, de conversaciones espontáneas y del lenguaje en uso cotidiano. Fue profesor en la universidad de Berkeley, California.

Dentro de sus primeros trabajos lingüísticos, Gumperz se centró en la dialectología y en ver cómo las migraciones afectaban a la variación lingüística en una cierta comunidad. De esta etapa se desprende su trabajo titulado Lengua y cultura (1975), en colaboración con Adrian Bennett. Gumperz y Bennett destacan los trabajos de Humboldt, los hermanos Grimm y el descubrimiento del sánscrito por William Johns. A partir de estos trabajos del siglo XVIII, señalan los autores, hubo un cambio radical en la forma de analizar el lenguaje que vería su gloria en el siglo XIX y XX.

Para los autores, la diversidad lingüística es producto de factores sociales, y la variedad dialectal va a depender en gran medida de la situación social de cada comunidad de habla. Desde esta perspectiva, la capacidad de un hablante para emplear un código y estilo determinado (llámese lenguaje), formará parte de su competencia lingüística en términos de Dell Hymes. Por ende, se puede concluir que la diversidad lingüística es fruto del control social. Para llegar a esta tesis, los autores parten de los siguientes razonamientos.

Estudios dialectales e historia reciente del lenguaje

Gumperz y Bennett señalan que dentro de los estudios lingüísticos del siglo XIX se tenía la creencia de que las variedades fónicas entre las lenguas podían dar lugar a la elaboración de leyes que regularan los cambios lingüísticos. Así, cualquier cambio fónico puede aplicarse a todas las palabras de similar estructura fonológica y la distribución dialectal refleja factores políticos, sociales y económicos. Curiosamente, los autores se dan cuenta de que la variedad dialectal se desprende de la interacción social, siendo los inmigrantes quienes imponen su lengua en la comunidad donde se instalan, “los antiguos habitantes de una raza dada suelen perder su antigua lengua a favor de la de los inmigrantes más recientes” (Bennet y Gumperz, 1981, p.109). Desde esta perspectiva, los habitantes de un pueblo suelen cambiar su lengua a favor de la de los inmigrantes. Se puede tomar como ejemplo el caso del latín que se impuso dentro de gran parte del continente europeo.

El estudio dialectológico demostró que el cambio lingüístico no sólo es genético sino que lleva un proceso de difusión, por lo cual una forma se puede expandir a otra de acuerdo a su importancia, “los límites dialectales reflejan siempre la historia política, económica y cultural de cada comunidad de hablantes” (Bennet y Gumperz, 1981, p. 108).

La importancia del trabajo de Gumperz radica en que demuestra que la variación lingüística se debe a los tipos de contacto que hay en las relaciones humanas, “la variación dialectal es fundamentalmente una variación social” (Bennett y Gumperz, 1981, p. 112). Con estos postulados, los autores se acercan a áreas de la sociolingüística como la Etnografía de la comunicación y la sociolingüística interaccional.

Tipos de comunidades de habla

Las variaciones dialectales se dan en comunidades de habla. Para los autores, una comunidad de habla es un grupo social que mantiene comunicación regular y que muestra cierto distanciamiento de otras comunidades tanto lingüística como socialmente. Gumperz y Bennett hacen una clasificación de las diversas comunidades de habla; aunque cabe destacar que siempre se centran en ver la lengua, fundamentalmente, como un instrumento de comunicación social.

  1. Comunidades no complejas: hay una comunicación personal entre los integrantes de la comunidad de habla. No hay una diferenciación entre los estilos de habla formal y coloquial. Se pueden incluir pequeñas sociedades de cazadores y recolectores.
  2. Comunidades más avanzadas: existe una diversidad lingüística ya que se tiene contacto con otras lenguas (influencia dialectológica). Una de las variantes puede constituirse como lengua franca.
  3. Sociedades con distinta estratificación social: en este tipo de comunidades interactúan diversos grupos dominantes. Se puede dar el caso de que existe una lengua de inmigrantes que provoque una variación lingüística.
  4. Sociedades modernas: es tanto el contacto lingüístico que las distinciones entre dialectos, lenguas, patrones, etc., han desaparecido casi en su totalidad.

Dichas sociedades modernas son las que más interesa estudiar a los autores. Distinguen entre translación de código y translación de estilo. Se entiende por traslación de código a un cambio en el lenguaje, y una traslación de estilo a los cambios en la forma de decir algo en una comunidades monolingüe, “existen en éstas determinados códigos que están reservados para las ocasiones públicas, y se hallan, por tanto, asociados con lo formal y lo educado, y otros no tan públicos, relacionados con lo informal y cotidiano” (Bennett y Gumperz, 1981, p. 120). Para los autores, el código y el estilo otorgan detalles lingüísticos que pueden ayudar a comprender cómo interactúa el lenguaje en una cierta sociedad moderna.

Este último punto de análisis es importante porque los autores se acercan a los postulados de la Etnografía de la comunicación propuestos por Dell Hymes, donde se habla de competencia lingüística y competencia comunicativa. Además, da pauta al análisis lingüístico a través de los cambios que surgen en la interacción.

Cabe destacar que las sociedades modernas son bidialectales, donde los cambios de estilo y código pueden producir una buena o mala impresión (aquí hay un acercamiento a los trabajos de Goffman sobre la cara y a la cortesía positiva y negativa).

Lengua y control social

Por último, los autores mencionan que la diversidad lingüística está en estrecha relación con la vida política de la comunidad en donde se manifiesta. Así, el lenguaje de los poderosos será el que se imponga como lengua franca. Por eso en Estados Unidos el lenguaje de los negros siempre ha sido considerado como inferior por la sociedad. Desde esta perspectiva, se puede notar que los límites lingüísticos han sido utilizados como medios de control social, “en la medida que el lenguaje da poder a un grupo particular, dicho grupo puede intentar mantener el control sobre su propio lenguaje, dialecto o estilo, estableciendo patrones de buena habla” (Bennett y Gumperz, 1981, p. 131).

Un ejemplo de esta postura se encuentra en México, donde la imposición del español como lengua oficial del gobierno obstaculiza el empleo de las lenguas indígenas para cuestiones gubernamentales, educativas e incluso factores de la interacción social.

A través de este análisis, se puede comprobar que los autores estudian la lengua a través de la sociolingüística, convergiendo entre la Etnografía de la comunicación y la sociolingüística interaccional. Sin embargo, no dejan a un lado el estudio formal del lenguaje, que servirá para ver cómo se construye la competencia lingüística en una variante determinada.

Lista de referencias

Gumperz, J y Adrián Bennett (1981). “Estudios dialectales e historia reciente del lenguaje”, “Tipos de comunidades de habla” y “Lenguaje y control social”. En: Lenguaje y cultura. Barcelona, España: Anagrama.